
Cuando un residente se encuentra en el suelo a las tres de la mañana tras haber saltado una barrera de cama, el equipo de noche redacta un informe, el médico coordinador reevalúa la contención y la familia exige explicaciones. Este escenario, frecuente en los establecimientos que acogen a personas con trastornos cognitivos, ha llevado a muchos EHPAD a adoptar el Sécuridrap, un dispositivo textil que modifica en profundidad la gestión del riesgo de caída nocturna.
Sécuridrap Selfia: un dispositivo médico, no una simple sábana
En el terreno, aún se observa una confusión persistente. Algunos establecimientos piden el Sécuridrap como si compraran ropa de cama clásica, a través del servicio hotelero. Es un error de circuito que puede tener consecuencias regulatorias.
El Sécuridrap Selfia, fabricado por Mulliez-Flory, está clasificado como dispositivo médico de clase I. Concretamente, esto significa que se rige por el reglamento europeo (UE 2017/745) sobre dispositivos médicos, con obligaciones precisas en materia de trazabilidad, evaluación clínica y vigilancia tras la comercialización.
Su indicación abarca la prevención de caídas nocturnas, la limitación de la deambulación excesiva y la protección de dispositivos de perfusión o de protecciones urinarias. Funciona como complemento a las barreras de cama, no en reemplazo. Para entender mejor el sécuridrap en EHPAD, primero hay que integrar esta dimensión médica que condiciona todo lo demás: prescripción, formación, seguimiento.

Prescripción y formación: las obligaciones que los equipos subestiman
Un punto que se repite a menudo durante las auditorías internas: el Sécuridrap se ha instalado sin prescripción médica previa. En la práctica diaria, a veces es la auxiliar de enfermería de noche quien decide colocarlo “mientras espera” la opinión del médico. Este atajo expone al establecimiento.
El uso del Sécuridrap requiere una prescripción médica individual. El fabricante lo exige en su folleto, y la ANSM ha difundido una información de seguridad en 2020 para aclarar este punto. El médico prescriptor debe evaluar la relación beneficio-riesgo para cada residente, teniendo en cuenta las contraindicaciones.
Contraindicaciones a conocer antes de cualquier colocación
El folleto del Sécuridrap Selfia enumera situaciones en las que el dispositivo no debe ser utilizado:
- Residentes capaces de levantarse en su cama, ya que la sábana podría provocar un desequilibrio al intentar salir
- Personas con riesgo de estrangulamiento relacionado con su morfología o agitación
- Residentes cuyo estado clínico requiere un acceso rápido al cuerpo para cuidados de emergencia
Estas contraindicaciones no siempre figuran en los protocolos internos de los EHPAD. A veces se descubren tras un incidente, lo que es demasiado tarde.
Formar al personal de salud en el gesto correcto
El fabricante impone una formación específica para los equipos que manipulan el dispositivo. Esta formación abarca la colocación, la retirada, el posicionamiento correcto del residente y la vigilancia durante el uso. Sin formación documentada, el establecimiento no puede probar su conformidad en caso de control o litigio.
Las opiniones varían sobre este punto: algunos EHPAD organizan sesiones internas con el referente de contención, otros hacen intervenir al proveedor. Lo esencial sigue siendo la trazabilidad de la formación en el expediente de calidad.
Contención textil en EHPAD: el marco regulatorio que se endurece
El Sécuridrap se inscribe en un contexto más amplio de reducción progresiva de las prácticas de contención en los establecimientos. Las recomendaciones de la HAS impulsan a los EHPAD a documentar cada medida restrictiva de libertad, a reevaluarla regularmente y a privilegiar las alternativas no coercitivas.
El paso al reglamento europeo (UE 2017/745) refuerza esta exigencia. Un textil de contención ya no es una compra trivial: debe ser trazado como cualquier dispositivo médico, con un número de lote, una fecha de puesta en servicio y un seguimiento de los incidentes eventuales.

Para los equipos, esto cambia la dinámica diaria. El Sécuridrap debe figurar en el proyecto de atención personalizado del residente, con una reevaluación periódica por parte del médico coordinador. La simple mención “contención nocturna” en el expediente de atención ya no es suficiente.
Confort de los residentes y seguridad nocturna: lo que cambia el Sécuridrap en el día a día
Más allá del marco regulatorio, el Sécuridrap modifica concretamente la experiencia nocturna de los residentes y el trabajo de los cuidadores. El principio es simple: la sábana mantiene al residente en su cama sin inmovilizarlo completamente, dejándole una libertad de movimiento suficiente para cambiar de posición.
En comparación con otros dispositivos de contención (cinturones abdominales, chalecos), el textil presenta varias ventajas prácticas:
- El contacto es más suave, lo que reduce las lesiones cutáneas relacionadas con la fricción
- La colocación es más rápida para el personal de salud durante los cambios nocturnos
- El residente conserva una amplitud de movimiento que limita la sensación de encierro
- El mantenimiento en lavandería sigue un circuito textil clásico, siempre que se respeten las temperaturas de lavado recomendadas
En el lado de los cuidadores, se gana tiempo en las rondas. Cuando el dispositivo está correctamente prescrito y colocado, las tentativas de salida de la cama disminuyen, lo que reduce las intervenciones de emergencia durante la noche.
Mantenimiento del Sécuridrap en lavandería
El Sécuridrap soporta los ciclos de lavado industrial, pero se deben respetar las instrucciones del fabricante sobre la temperatura y los productos utilizados. Un lavado demasiado agresivo degrada las propiedades mecánicas del textil y compromete la seguridad del dispositivo. Un Sécuridrap desgastado o deformado debe ser retirado del parque y reemplazado, como cualquier dispositivo médico cuya integridad ya no esté garantizada.
El seguimiento del parque textil pasa por un inventario regular, con verificación visual del estado de las costuras y de la elasticidad del tejido. Este es un punto que los referentes de calidad integran cada vez más en sus listas de auditoría.
El Sécuridrap no lo resuelve todo. No reemplaza ni la evaluación geriátrica, ni la adaptación del entorno (cama medicalizada a altura variable, iluminación nocturna, alfombra de detección). Pero cuando se prescribe para el residente adecuado, colocado por un equipo formado y seguido en el tiempo, sigue siendo uno de los dispositivos textiles más adecuados para la prevención de caídas nocturnas en EHPAD.